
Nunca pensé que escribiría un post con este título, porque comprar ropa me suele tocar los cojones, y más en rebajas, que está todo revuelto y lleno de gente... pero este año es distinto. El problema es que en general tengo muchos problemas para encontrar prendas que me gusten y me queden bien, porque el mundo textil está pensado para quienes miden 1,80. Quienes estamos (bastante) por debajo de esa altura estamos jodidos. La talla S es lo primero que vuela en cualquier época del año, porque los españoles no encajamos con el prototipo de jugador de baloncesto que imponen los fabricantes, y porque todo el mundo se tira en plancha a por las tallas pequeñas, aún cuando sean unos monstruos de gimnasio. Así los vigoréxicos se llevan tallas que NO les sirven para
ir dando vergüenza ajena marcando musculitos. ¡Cabrones! ¡Dejen alguna oportunidad para quienes compramos la talla pequeña por necesidad y no por capricho!
Lo gracioso es que luego sólo se oye
a los gordos lamentándose porque no hay ropa de su talla.

¡JA! Puede que con las mujeres sea otro negociado, pero yo me harto de ver XL en todos lados, y no pecisamente pocas. Si no, en cualquier caso quedan las tiendas de tallas grandes, que serán más caras y con ropa menos atractiva, pero ahí están. ¿Alguien ha oído hablar de las tiendas para delgados? Pues eso.
Existen unos pocos sitios en los que puedo comprar pantalones de mi diámetro, pero todos los que venden son, como desde hace unos años, pitilleros hasta la gangrenación de gemelos y tobillos, y es algo por lo que no pienso pasar. Me parecen una aberración, y seguiré sacándole partido a los que consigo comprándome en el extranjero muy de vez en cuando (me traje dos de Nueva York hace casi dos años y me los pongo día sí día no). ¿Tan difícil es hacer unos vaqueros sin excentricidades, que me sirvan y que NO sean de pitillo?

Con las camisas y camisetas la cosa es un poco más fácil pero tampoco para tirar cohetes; muchas me quedan bien de hombros pero luego caen como sacos, y tengo que estrecharlas, subirles el vuelto, y si son de manga larga subirle las mangas, aunque creo que eso es univeral. ¿Por qué hacen todas las mangas como si las manos nos llegaran por las rodillas? Al final resulta que me compro una camiseta de 10 euros y me gasto otros 20 en arreglarla, pero es lo que hay. En cuanto a los tenis sólo puedo decir una cosa: ¡Gracias señor Converse por hacer las
All star de todos los tamaños y colores!
El caso es que este año me dio por ir a las rebajas una hora antes de que cerraran las tiendas,

para tantear lo que había, porque en general tardo muy poco en revisarlas para comprobar que no hay nada que me sirva, y me volví con DOS chaquetas vaqueras. ¿Se dan cuenta de la magnitud de ese acontecimiento? Llevaba
añísimos (me fascina ese término canario) buscando una, y ya había desistido. Ayer di con las dos ÚNICAS talla S que
había en todo el centro comercial, que estaban a un precio bastante razonable, y estoy que no quepo en mí de contento. Llamadme simple, pero las escasas veces en que compro algo de ropa y no tengo que hacerle ningún arreglo me siento como si
hubiera sido tocado por la gracia de dios. Las dos eran originalmente carísimas, y ahora no es que fueran tampoco muy baratas, y es que esa es otra; hay una serie de marcas que hacen ropa para mí, por tamaño, corte y diseño: las marcas caras. La sociedad me obliga a ser pijo, aunque sea sólo en rebajas, pero que me quiten lo bailado:
¡¡He conseguido dos chaquetas perfectas al 50%!! ¡Wiiiiiiiiiiiiiii!