
En contraposición a la tónica general al hablar de cirugía estética, no voy a atacarla estableciendo tajantemente ausentencias apocalípticas, que hagan referencia a su inmoralidad o dañina frivolidad;
cada uno es libre de hacer con su cara y cuerpo lo que le de la gana. La cirugía como avance médico es algo maravilloso y, en ocasiones, la única solución si por alguna razón sientes la necesidad real de retocar algo en ti, que te hace pasarlo mal y te limita la vida. Sin ir más lejos, conozco de primera
mano el caso de una persona que se retocó el pecho por una malformación, quedándose así mucho más contenta, segura de si misma y, si cabe, más guapa.
¿Quiere decir esto que me parece mal que se use de forma vacía y caprichosa, aunque no haya una necesidad "real" de llevarla a cabo? Por supuesto que no.
Si tienes el dinero y tienes ganas de cambiarte algo, ¿a cuenta de qué vas a tener que rendirle
cuentas a nadie por ser, a su juicio, superficial? Ahí tenemos a
La Pataki, que pasó de
"chica mona" a estar para mojar pan. Es posible que no le hiciera falta, pero mira... que le quiten lo bailado; tenía dinero, se hizo a sí misma y ahora es la fantasía sexual del país entero, y sin llegar a convertirse en un ser excesivamente neumático y artifical que rocé lo grotesco, como la (años atrás) mítica,
Pamela Anderson.

Da rabia que precisamente de la gente que menos lo necesita, sea de quien más nos lleguen noticias sobre retoques. Es cierto que en algunos casos mejoran visiblemente la buena materia ya presente (
Winona Rider,Tom Cruise, Angelina Jolie...), o aportan pequeños cambios satisfactorios aunque prescindibles (ahí tenemos a
Salma Hayek que, con nariz nueva o sin ella, me sigue espantando con su cara
constante de asco). El problema viene cuando el resultado es absolutamente desastroso, y es que
"existen operaciones y operaciones", y hay quien no ha entendido que algunas de ellas NO SON UNA OPCIÓN NUNCA. Una
rinoplastia (la operación que se han hecho todos los mencionados), o un
abrochamiento de orejas como se hizo
Brad Pitt, dificilmente pueden quedar mal, suelen aportar armonía a la cara, y a no ser que lo
lleves hasta sus últimas consecuencias, seguramente "te mejorará". Asimismo,
liposucciones sutiles o
pequeños arreglos sin importancia, no pasan de curiosidades anecdóticas, pero los
estiramientos y el
colágeno en los labios, NUNCA son una opción. Quedan horribles, quitan expresividad, y pueden convertirte en un auténtico monstruo.

Entre las mayores barbaridades estéticas perpretadas al respecto, encontramos en el apartado de bocas fuera de lugar

a la señora de Banderas:
Morrazos Griffiths; ¿en qué estaba pensando cuando se largo ese
desatascasumideros encima? Debido a mi edad, tengo más recuerdos de ella así que de forma normal, así que no me impacta demasiado, al menos no tanto como la desgracia tan horriblemene antiestética con la que se autocastigó
Meg Ryan. Si algo tenía esa chica de especial, al no ser la rubia exhuberante de turno, eran sus labios "de pato", que le daban un toque diferente, pero los años no perdonan, y parece que para seguir en el candelero hay que pasar de unos labios finitos y elegantes, a una boca artificalmente voluminosa y fea.


Pasando por alto a
Esther Cañadas, cuyos asquerosos y pustulentos labios de pega son un tópico demasiado manido, como para seguir metiendo el dedo en la yaga, paso a la estrella de las operaciones para
mantenerse joven: Los estiramientos faciales. Si bien es cierto que en dosis mínimas "dan el pego", y hasta hace poco creíamos que
Nicole Kidman debía haber hecho un pacto con el diablo, para no tener ni una sola arruga a sus 40 años, llegó un momento en el que su piel no dio más de si, y a día de hoy da miedo ver esa cara de cera, tiesa e inexpresiva. Por seguir siendo la diosa de la belleza que es considerada, ha hecho mermar sus capacidades como actríz, ya que no tiene ni la mitad de expresividad que tenía antes, algo que se puede notar al comprobar como cada vez más, apoya parte de sus interpretaciones en los movimientos de cabeza, para así compensar la pérdida de movilidad facial.
Aún así, si dijeramos que es fea estaríamos faltando a la verdad, algo que sin embargo si se puede afirmar de Rose McGowan, antes conocida como "la fea de las Embrujadas", y más conocida ahora como "la que está en un permanente túnel de viento". Miren por favor con detenimiento el antes y después, para saber si soy el único que piensa que ahora es espantosa.

Los abortos por excelencia de la cirugía estética, son esos seres que se vuelven adictos al quirófano, y se destrozan hasta el punto de perder cualquier atisbo de humanidad en sus
recauchutadas caras. Los principales embajadores de esta tendencia son
los hermanos Jackson. ¿Qué coño significan esas caras? Por favor seamos serios, ¿Quién en su sano juicio podría desgraciarse de esta forma, y pensar que está mejor que en un principio?

Alguien dijo una vez que la gente operada es como los edificios restaurados; no parecen ni nuevos ni viejos, sino eso... restaurados. Efectivamente tenía razón.
Menos mal que, así como el fantasma de la calvicie hereditaria planea peligrosamente sobre mi cabeza (nunca mejor dicho), en mi familia no sólo somos longevos, sino que además envejecemos de puta madre.