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domingo, 9 de diciembre de 2007

¡Puta gripe!

Hoy hace cuatro días que no salgo de casa por culpa de una puta gripe que me ha cogido con fuerza. No soy una persona que suela enfermarse, y tal como rebelan los resultados de los análisis que me hago periódicamente, estoy sobrenaturalmente sano, pero parece que cuando me enfermo lo hago del todo. Medias tintas las justas.

No tengo muy claro en qué momento cogí el virus, quién me lo pasó, y qué circunstancias facilitaron que me pusiera tan mal, pero realmente eso ya no importa. El caso es que desde entonces he estado agilipollado, somnoliento, aburrido, dolorido, cansado y hasta los huevos. No soporto este arresto domiciliario. Me duelen la espalda, las articulaciones y los músculos, estoy torpe y tengo un dolor constante de cabeza y oídos, pero la garganta es sin duda lo que más mortificado me tiene, porque me duele tantísimo al tragar, que he tenido que alimentarme a base de líquidos.

No comprendo cómo hay gente a la que le gusta estar enferma. Será que no estoy acostumbrado o que no le veo el encanto, pero “no ir clase” no me supone una compensación suficiente por aguantar este coñazo.

Ayer se rompió mi rutina de ir como alma en pena por la casa al venir mi amiga María a hacerme una visita, y aunque pueda parecer una tontería, los síntomas remitieron considerablemente desde ese momento. Ya como cosas sólidas, me duele todo mucho menos, y la fiebre me bajó de 39 grados a 37 y medio ¡Ahí es nada!

Y es que la actitud es un factor importante en lo que a curación de enfermedades se refiere. Está demostrado que quienes luchan conscientemente para curarse, en lugar de abandonanse en la tediosa desidia de ir dejando pasar los días, conforme el proceso sigue su curso, mejoran antes. En el caso de gripes o resfriados es casi irrelevante, pero en otras situaciones más delicadas es un factor a tener en cuenta.

No es magia, es lógica pura. El cuerpo está formado por muchos órganos interconectados, y desde que uno funcione mal otros se ven afectados. El cerebro es un órgano más, uno muy importante de hecho, y si trabaja “de forma optimista”, mandando mensajes positivos que motiven al individuo a mejorar y tratar de curarse, ese “buen rollo” se ve reflejado en el resto del organismo que, en consecuencia, tiende a mejorar antes. Esto no quiere decir que no importa si estás muy enfermo porque el optimismo lo cura todo, es obvio que no, pero es un hecho probado que la retroalimentación puede tener mucho poder en ese sentido.

En otras palabras: María... ¡eres mejor que el paracetamol!

4 comentarios:

María dijo...

Jajaja, ¡ay nené! ¿te he dicho alguna vez lo adorable que eres? :P Me he quedado con una sonrisa estúpida delante de la pantalla.

Doy fe de lo horrorosamente mal que estabas el viernes. Cuando me llamaste por la noche realmente me asusté por la voz de ultratumba que tenías, la apatía que desprendías y los "jooo" quejumbrosos. Parecías una auténtica alma en pena...

La verdad es que me siento un poco culpable, porque creo que los virus te los pasé yo (que a la vez provienen de mi compañero de laboratorio) jiji :/ Bueno... a pesar de que eso facilitó el hecho de poder ir a verte sin temer contagios innecesarios, lo hubiera hecho de todas formas, aun a riesgo de haberme puesto enferma. Solo con tu compañía, los ataques de risa y ver cómo te olvidabas de los dolores, ya habría valido la pena.

En fin mi niño, no hace falta que te diga que tu pastillita de "más que paracetamol" está aquí siempre para cuando la necesites.

Un abrazo :)

sara dijo...

Arggg!!!! Si, estar enfermo es un ñordo, no sé en qué momento pasó pero yo llevo dos días con, llamémosle "virus estomacal" que me tiene CONTENTA. Entre que no puedo ir a clases, y por tanto tengo q recuperar las prácticas, no me pude presentar a un examen por eso de que no m mantengo en pie, y de que va a estudiar, quien tu ya sabes, pues estupendamente. Eso sí, creo que ahora quepo en una 38.......Manda huevos

SUFROOOOOO

JuanRa Diablo dijo...

Totalmente de acuerdo en que la predisposición a mejorar y el optimismo ante la adversidad juegan a nuestro favor (y creo que está incluso demostrado) Lo que veo de un mérito inmenso es que se consiga actuar así ante cosas realmente serias. Esa gente que no se hunde y sigue luchando merecen toda mi admiración.

(A todo esto, es la primera vez que veo un retrato del virus de la gripe. Es feodecojones)

peibol dijo...

María:

Jajajaa, tan mona tú. :p
Te perdono que me hayas pasado los virus, porque también me los curaste XD

sara:

Oye, no hay mal que por bien no venga. :p

juanRa>:

Di que sí. Deberíamos tomar a esa gente como modelo a imitar. Ole sus cojones.


¡Saludos!