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sábado, 4 de octubre de 2008

Una mala lección


Ya que el calor (que no el buen tiempo) se resiste a abandonarnos, ayer aproveché para ir a darme un baño al club náutico. No pisaba la piscina desde que me quemé a principios de verano, así que por si acaso no quise abusar de la exposición solar. Además, cuidaba de mi primo de cuatro años, y estuve más tiempo preocupado de que no se fuera de mi lado o se ahogara, que de disfrutar del día. Finalmente, cuando conseguí dejarlo entretenido con mis padres, salí escopetado a tomar el sol y darme un baño en el mar. Hasta que llegó ese momento de libertad, me las ingenié para que estuviera entretenido sin agotarme demasiado (¡hay que ver lo que muele correr detrás de los niños!), y el mejor modo que encontré fue iniciándolo en una actividad de mi infancia: la pesca de camarones con vasos de plástico.


Para quienes estén poco puestos en el tema, los barcos suelen estár amarrados a pantalanes (esos pasillos de madera sobre el agua que salen del muelle), y estos se mantienen en pie por unos "flotadores" adheridos a la parte baja. Sobre esos flotadores brotan “hierbajos 
marinos”, formando un ecosistema del que se aprovechan sobre todo los camarones fantasma, llamados así por ser transparentes. Es muy sencillo pescarlos porque son bastante estúpidos; con dos vasos de plástico y un mínimo de destreza, puedes atrapar un gran número en muy poco tiempo.



Fui explicándole a mi primo cómo se hacía paso a paso. Nos tumbamos boca abajo al borde del pantalán, me asomé a divisar a mis presas, metí el vaso en el agua, lo acerqué al “bosque marino” atrapando dentro a un ejemplar, lo pasé con un poco de agua al otro vaso, y repetí la operación hasta que reuní doce. La masificación de la improvisada pecera se hacía insostenible, así que le propuse a mi primo devolverlos a su sitio. Él proponía llevarlos a casa o matarlos (está en una fase destructiva), pero le expliqué que no estaba bien, que habíamos jugado con ellos y ahora tocaba devolverlos a su lugar; no nos habían hecho nada y no teníamos por qué sacrificarlos. Lo había convencido y me alegraba de haberle reforzado sutilmente el respeto por la vida animal.
 
Derramé el vaso en el mar y contemplamos complacidos cómo volvían nadando a su hábitat. Mientras mi primo comentaba risueño que estaban felices por volver a casa, apareció de la nada un banco de peces atraídos por la inusual cantidad de camarones flotando, y se dieron un festín con ellos. Algunos trataron de salvarse de su destino saltando a la superficie…pero los peces saltaban más. ¡Tanta pedagogía para nada!

Me pregunto qué lectura habrá sacado de una masacre propiciada indirectamente por mí…

12 comentarios:

Nils dijo...

pues habrá aprendido cómo hacer para pescar muchos peces casi sin esfuerzo, porque si os hubiérais llevado a los 'comecamarones' menuda cena!!

peibol dijo...

Habrá aprendido eso...o que soy un sádico. En cualquier caso, si hubieramos comido peces de muelle, habríamso muerto por intoxicación ;)

Saludos

Anónimo dijo...

jkajkajkajkajkajka me imagino la situacion y la cara de tu primito traumatizado!

Oliver dijo...

Pues ya puedes ir terminando la carrera de Psicología porque un poquito de trauma si que le quedará y las vivencias a esas edades marcan muchísimo, ya te veo tratandole y explicandole el ciclo de la vida, por cierto te recomiendo que le pongas el rey león, ahí explican muy bien el tema de que los animales se comen unos a otros pero en plan guay.
Saludetes

peibol dijo...

A Oliver:
Luego él lo contaba la mar de divertido, pero está claro que la enseñanza no pudo ser muy buena... Recuerdo cómo Mufasa le contaba a Simba cómo funcionaba todo...¡Qué gran película! Tendré que ponérsela de nuevo.
Saludos

Tu exorsister dijo...

Claro que, en el mundo de tu/mi primo de 4 años, lo que vino a comerse los "camamoles" fue un tiburon, porque "era muy graaande" (el dia que vea un tiburon de verdad, aunque sea en el loroparque, se caga encima fijo).

Nosotros tb tuvimos una fase destructiva con los camarones, y no eramos tan pequeños, de hecho creo que llegamos a diezmar la poblacion, con nuestro juego "vamos a operar a los camarones", menos mal que la naturaleza tiene una alta capacidad de regeneración en algunos casos.

Un saludo

padinton dijo...

yo quería añadir dos cosas, una es que no creo que el pibe se traumatice mas que viendo algunos canales infantiles en televisión, sobre todo los japoneses, por otra parte quería decir que me hace mucha gracia como escribes. Aún me estoy riendo con el asunto de la cuca en el hombro. De lo mas descriptivo. No se bien a que te dedicas pero creo que podrías escribir un ensayo o hacer guiones para series o dedicarte al periodismo cáutico/humoristico. Lo malo es que ninguna de estas cosas te hará rico. Como hobbie no estaría mal.

Sara López dijo...

Jajaja, tu también estás en una fase destructiva, por lo que veo...
Muy bueno el post, y muy gracioso tu primo con sus proposiciones sobre qué hacer con los bichitos esos (si, yo llamo bichito a todo ser animal, es pura costumbre ya...xD).
La próxima vez que vayáis a cazar algo al "bosque marino", avísame, anda... Que iré con vosotros y cuidaré a los bichitos para que no los maten...xD

Un saludo,
Sara.

peibol dijo...

A Padinton:
Estoy de acuerdo, quiero pensar que no se va a traumatizar, pero la visión en el momento fue impactante incluso para mí.

En cuanto a lo otro... MUCHÍSIMAS GRACIAS, de verdad; comentarios así son los que te animan a seguir esforzándote en sacar entradas de la nada, y tratar de hacerlas bien. Me has alegrado el día.
Lo de escribir algo más serio lo he pensado, pero de momento mato la rabia con el blog. Un abrazo


A Sara:
Yo la pasé, pero más que ser cruel contemplaba cómo otros lo eran; desmembrar bichos era demasiado. Te aviso para la próxima cacería XD. Besos

Anónimo dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA Q BUENOOO

JuanRa Diablo dijo...

Jajaja. Bueno, aquel día tanto tu primo como tú aprendisteis algo: que antes que llevar los camarones a casa o que matarlos es preferible soltarlos.
Y con un poco de suerte habrá espectáculo :D

peibol dijo...

Anónimo:
Gracias ;)

JuanRa Diablo:
Visto así... ¿pero no es poco ético fomentarle ese sentido del espectáculo basado en el morbo? :p


¡Saludos