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martes, 19 de julio de 2011

Lo que nos tocaba los cojones

Cuando he hablado de cosas de la infancia, siempre ha sido en tono nostálgico, como casi siempre que se habla de la niñez. Hoy le doy la vuelta a la tortilla, con un top 10 de lo que más me tocaba los cojones entonces... y que me los sigue tocando al recordarlo.

1- Las rabietas tomadas a broma: Era frustrante cogerte una calentura de mil demonios (era un niño muy calentón, las cosas como son), en la que te quedabas sin cuerdas vocales tratando de reivindicar tus derechos, para que tus padres o bien se rieran en tu cara (¡qué mono, mira cómo se le hincha le vena! ¡Hagámosle una foto!), o lo que es peor, te la armaran y luego contaran la anécdota a terceros partidos el culo. ¡Cabrones!

Aquí también entrarían las preguntas ingenuas (2); esas observaciones que haces con toda la inocencia del mundo, y que luego se convierten en anécdotas que repetirán con lágrimas de risa en TODAS las reuniones familiares.
Una de las mías ocurrió mientras dábamos una vuelta en barco: vi una gaviota posada en el mar, y exclamé emocionado: "¡Mira Papá! ¡Un pato!"

Ese falso pato me perseguirá toda la vida.

3- Que los adultos ajenos hablaran como si no estuviéramos delante, haciendo preguntas a nuestros padres en lugar de dirigirse a nostros ("¿Y qué edad tiene el niño?"), para después cambiar el tono, poner voz de imbécil y hacernos una pregunta chorra. Cuando me tocaban las narices, solía responder en el mismo tono simplón en que se dirigían a mí:

- "Holaaaaa, ¿Qué taaaaaal? ¿Vienes del coleeee? ¿Eh?" :D
- "Holaaaaaa. Yo bieeeeeen. Siiiiii. Y tú vienes de trabajaaaaar. ¿Ehhhh?"

La gente encajaba muy mal el sarcasmo infantil; mi madre la primera.

4- Que te limpiaran rasparan la barbilla con cada cucharada de potaje, que más que limpiarte te hacían un peeling que acabas con la barbilla toda roja. Dios, como lo odiaba.

5- Que se sorprendieran tanto cuando los profesores o los padres ajenos decían que somos un encanto, y además no mostraran ningún pudor en hacerlo saber: "¿Un niño encantador dices? ¿Mi hijo? ¿Sueper educado? ¡Qué cosas! ¿Estás segura de que hablamos de la misma persona?"

(Gracias Mamá, yo también te quiero)

6- Que te incitaran a contarle cosas a desconocidos, cuando no te apetecía una mierda: "¡Cuéntale a Fulanito lo que haces en el cole, venga, cuéntaselo. Vamos, cuéntaselo pa que te oiga. ¿eh?".

En mi cabeza sólo se oía una frase que nunca se atrevía a salir por la boca: ¿Y por qué no se lo cuenta tu madre?

7- La inmunidad de las niñas en las peleas (va por ti, Zorro). No me malinterpreten, que no es que quiera pegar a nadie, pero resulta que cuando uno es pequeño (bueno, y ahora) una niña te daba un bofetón y tenías que guardarte la rabia dentro. Recuerdo una vez que una, por no se qué historia, me dio un guantazo inmerecido. Yo se lo devolví y ella se chivó. ¿Consecuencia? El director me dió otro que casi me deja en coma, diciéndome que a las niñas no se les pega. ¡Estupendo! Dos por el precio de uno. Eso sí, cuando dos niños se masacraban no pasaba nada. ¡Así iban de chulitas por la vida, campando a sus anchas por saberse intocables! (pequeñas zorras...)

Luego pasa lo que pasa, que si un hombre le da un bofetón a una mujer es un hijo de puta, y si es una mujer la que le da el bofetón al hombre... también es el hombre el cabrón. XD

8- "Haz las paces con fulanita; dale un beso y pídele perdón". ¿Habrá algo más odioso e incómodo cuando eres niño que esto? Estás tirándole de los pelos a un pequeño ser del averno (que podía ser un primo, por ejemplo), y tu familia te obligaba a reprimir tus ganas de matar y reconciliarte, cuando ni siquiera habías tenido tú la culpa. ¡Arg!

Recuerdo que cuando me decían eso me ponía chulito y le espetaba a mi hermana:

- "¿Dámelo?"
- "¿El qué?"
- "El perdón que dicen que te pida. Dámelo."
- ¬¬

Exor, no me lo tengas en cuenta; era jóven e inexperto. :(

9 - "Hoy no vamos a pedir refrescos ni zumos ni nada, sino agua para todos, porque hay que beber agua, que es my sana, y lo otro es sólo para los cumpleaños y las ocasiones especiales, ¿ok? Camarero. Nos trae una botella de agua grande y dos cervezas."
10- ¿¡Mamá dónde está tal cosa!?
- En su sitio
- No, no está
- ¿Seguro? Como vaya yo y lo encuentre, cobras.
- Que no está.

Y estaba. Nunca comprenderemos cómo cojones lo hacen.

¿Cuáles se me quedan en el tintero?

24 comentarios:

Naar dijo...

uf, yo es que odiaba ser niña. por todas esas cosas y muchas más, como me vistieran y me peinaran como a los mayores les daba la gana. o que me mandaran a la cama cuando mejor me lo pasaba, o que me pusieran una chaqueta cuando no tenía frío.
mira que es chungo, pero prefiero ser adulta. o lo que se suponga que soy ahora.

Martes dijo...

Uy, esta entrada serviría para hacer un mash-up con la entrada de frases de madres que han puesto en el blo De Mamas & de Papas ^^

A ver, he de decir que lo de la inmunidad de las chicas no es cierto. O a lo mejor era cierto para las otras niñas, pero a mí me caían h*stias por todos lados. Asocial que es una.

Yo tengo una doble anécdota "pregunta ingenua" + "adultos que te hablan despacio" que mi padre aún me recuerda. Una vez me llevó a ver a mi tío (que era misionero y no me conocía aún) y mi tío me dijo: "Hooolaaa moninaaa, ¿sabes quién soy yooo? ¿Eeehh? Soy el hermaaaano de tu papaaaa", a lo que yo miré a mi padre y le pregunté (en voz baja, por si acaso): "¿Por qué habla así? ¿Es subnormal?". Tenía yo unos 7 años y ya estaba de vuelta de todo.

Murciégalo dijo...

"Ese falso pato me perseguirá toda la vida." AJJAJAJAJAJAJAJA.

Pues sí, la verdad que lo que has puesto deben ser principios universales. Me identifiqué con todos .

A mi con 9 años un profesor me pegó un bofetón porque había hecho una multiplicación demasiado pegada al márgen izquierdo de la libreta......Se ve que tuvo un mal día y pensó: ¡Ala¡ ¡vamos a darle leña que son de goma!

Islander ! dijo...

Creo que todos nos podemos identificar con las que has puesto...
Cuando llegaba visita yo me quedaba en mi cuarto porque me daba corte/no me daba la gana ir a saludar, y mi madre siempre gritaba "síí ella está ahí, ahora sale. Islandeeeeer ven", yuos qué mal.

papacangrejo dijo...

La única que recuerdo es la 10. Que rábia me daba, bueno me da, porque antes era mi madre, ahora es mi mujer.

Anónimo dijo...

De verdad, me parto con tu blog. Llevo semanas enganchando uno con otro, partidísima y con ganas de comentarlo TODO! Gracias por escribir así!

Lo de "los refrescos son sólo para el fin de semana, pero hoy es miércoles y me pido una caña" también pasaba en mi casa..Y sí, a mí también me daba mucha rabia que hablaran de mí como si yo no estuviera: "Es una niña de sobresaliente, pero como es vaga, se queda en notable"...Joder, notable, mataba ahora mismo por un notable!

Pues eso, que me he reído muchísimo, con tus anécdotas y las del resto...Qué grande, Martes!

Un saludo!
Mali.

Sar@! dijo...

Jajajajaja, dios, pobrecito, tenías mala leche hasta de chico.... A mí algo que me daba MUCHO coraje lo de "¡dale un beso a tu hermana y dile que la quieres!", es como.... No me da la puta gana, que venga ella a pedirme perdón. ¿qué coño es esto? xDDD Pero sí, has apuntado casi todas las cosas que me tocaban las cosas de chica, aunque yo de chica era un ser de amor, las cosas como son xDD no sé en qué momento muté....

El Zorrocloco dijo...

Era un niño muy calentón, las cosas como son

¿Qué dices? ¿Calentón tú? Falacias, hombre XDDD

No sé si era el único al que le pasaba, pero añadiría al top ten la siguiente:

-Uy, este niño tiene ojos de sueño, debería irse ya a la cama.

-¿Quién yo? No tengo sueño.

-Si que tienes sueño, estás borracho de sueño.

-¿Qué dices de borracho tú?

-¡Míralo, si ya está impertinente del sueño que tiene!

-¡Que no tengo sueño, cónchale! (Todavía no decía coño por aquella época)

-¿Ves como estás impertinente? ¡A la cama!

¡Argh! Sólo de pensarlo me hierve la sangre. Con eso y conque fueran tus padres los que siempren decidieran cuando se acababa una discusión. Ellos podían leerme la cartilla media hora si les daba la gana y yo tenía que morderme la lengua, pero cuando no tenían razón o llevaban las de perder soltaban un: "¡Se acabó!" y me pasaba el resto de la tarde subiéndome por las paredes del cuarto. Coraje.

Un descojone de entrada, por cierto. Me ha dejado un regustillo del Peibol de los primeros tiempos, el verano te está sentando bien =)

Mamba Negra dijo...

muy buenas anécdotas :)
Yo recuerdo una vieja que me preguntó "y tu de quien eres" y voy yo y le digo "de mi madre" jajaj en vez de decirle el nombre....los niños son así.
saludos

Ana dijo...

"¿Y esta niña a quien se parece mas... a papi o a mami?" Sujetándote de la barbilla para analizarte con ojo clinico, jaja.
Lo que mas odiaba era ir de compras con mi madre, era una pesada, me obligaba a probarme la ropa mas fea de la tierra, incluso abría la cortina del probador sin avisar, jaja, lo odiaba. A los diez años una todavía siente pudor por todo...
La verdad es que ya las has dicho tú todas, creo que a todos nos jodian las mismas cosas.
Me he partido con lo del pato, jaj. Yo también tengo algunas fotos roja de ira y deshecha en llanto de algunas rabietas que tanta gracia daban a los padres. La verdad es que también odiaba cuando mi madre hablaba con los profesores, me hacía lo mismo que a ti.
Tu entrada me ha hecho recordar cosas pasadas, jaja, gracias.
:D

Pecosa dijo...

"...en la que te quedabas sin cuerdas vocales tratando de reivindicar tus derechos..." Con "tus derechos" quieres decir Kinder Sorpresa y similares, ¿no?

A mí me rrrrrrreventaba cuando los mayores se quedaban jugando al póker después de cenar en las reuniones familiares y a mí me mandaban a la cama. Todos fumando, bebiendo y jugando y yo a dormir, ¡qué injusto! ¡Yo quería eso!
Y cuando me decían "Pecosa, ssssh, estamos hablando los mayores", cuando estaban teniendo una conversación más o menos seria y yo intervenía para dar mi opinión. ¿¿Es que mi opinión no contaba o qué??

(Y sí, las mujeres y las niñas somos unas zorras)

Martes dijo...

Te borré sin querer un comentario que había dejado en mi blog, sorry :(

Pero que sepas que no fue censura, que fue sin querer...

$. M. K. dijo...

No hay nada más odioso que ir igual vestido que tu hermana (incluso en el peinado; menudas greñas llevaba), y si ella llevaba un vestido azul yo un pantalón azul. De donde coj.... sacaban esa ropa, quien coj.. los ha diseñado. Todos creían que era una niña.
Aún tengo un trauma por unos zapatos espantosos que me hicieron poner para ir a juego con mi hermana. Desde ese día sólo calzo zapatillas y botas tipo militar

Tengo más traumas pero no las relataré aquí... quizá si un día coincidimos en un bar.

Un saludo!

peibol dijo...

Naar:

Jajajajaja. Vamos, que odiabas la jerarquía familiar, básicamente. XD
A mí me gusta conservar al niño interior… pero sin dejar de disfrutar de las libertades que supone ser mayor. ;)

Martes:

¿Qué entrada y qué blog es ese? ¿Me pasas el enlace? :)

Jajajajajaja. No sería cierto en tu caso, pero desde luego sí en el mío y en el del entorno que conozco, y para muestra el ejemplo de los bofetones, que sin querer reivindicar ahora la violencia contra ellas (por supuesto que no, y menos en los tiempos que corren), nunca me ha dejado de resultar curioso el cambio de rasero para juzgar esas cosas, y que empiezan en la infancia.

Jajajajajajajajja. Tu preguntabas si eran subnormales, y yo lo daba a entender siendo sarcástico; nuestras madres debían estar “encantadas” de tener unos hijos tan espabilados (que por otra parte les dejaba en mal lugar a ellas XD).

No pasa nada, ¿en qué entrada era el comentario? ¿lo recuerdas? Ahora me pica la curiosidad…

Murciégalo:

Es que no sabes lo que ha dado de sí ese pato. Ver gaviotas mientras navego nunca volverá a ser lo mismo. XD
A ti a los 9 años te pegó un profesor porque tenía un mal día, y como eras una niña, no pasaba nada. Si eso ocurre ahora el profesor puede hasta acabar en la cárcel. Vivimos tiempos extraños…

Islander!:

Jajajajajajajaja. Suerte que hasta cierta edad, uno podía contar con el recurso de esconderse detrás de tu madre, y que esta dijera con voz dulce: ¡Ay! ¡Es que es tan tímido! :p

papacangrejo:

Es algo inherente al cromosoma XX; tienen la capacidad de que, sea lo que sea lo que ha desaparecido, le de por aparecer delante de tus narices si hay una mujer delante. No podemos hacer nada al respecto. :s

Mali:

¡Muchísimas gracias, Mali! ¡Qué sorpresa! Sé más que bienvenida y comenta cuando quieras, que me siguen llegando los comentarios viejos (y los sigo respondiendo). Me has dejado tremendamente halagado, pero… sabes que yo soy peibol y no Martes, ¿no? XD Lo digo porque ese “¡Qué grande eres, Martes!” me ha dejado descolocado. XD ¿No te habrás equivocado al comentarle a ella? XDD Sea como sea, encantado de verte por aquí. ;)

Lo de “ser un niño listo que no saca más notas porque es vago”, es algo que TODOS los padres y TODOS los profesores han dicho alguna vez; van a tener que inventarse algo nuevo porque eso ya suena repetitivo. XD

¡Saludos!

peibol dijo...

Sar@!:

Sí hija sí, yo llevaba la hostilidad en la sangre; yo creo que me concibieron a mala leche. XDDDD

¡Es lo que digo yo! Eso de pedir perdón forzadamente era lo puto peor, y más cuando tenías unas ganas horribles de matar. ¡Arg! Tú sigues siendo un ser de amor… casi siempre. XD

El Zorrocloco:

Jajajajaja ¡Respeta! XD ¿Insinúas que soy un ser hostil? XD

Lo del sueño creo que nos ha pasado a todos, y yo mismo lo vivo ahora con mi primo pequeño, que cuando tiene sueño se pone muy impertinente sin venir a cuento; al final va a ser verdad y todo, pero te imagino en situación y también me calentaría, ¡cónchale!

Con los años uno se queda satisfecho aunque zanjen la discusión, porque sabes que si llegas al punto en el que los dos saben que tienes razón, el realidad la cuestión está ganada, al menos moralmente. XD

¿Echabas de menos al Peibol más hostil, eh? :p Gracias por el halago.

Mamba Negra:

Jajajajaja. Pues a mí me parece que tu respuesta es la más lógica del mundo. XD

Ana:

No sé qué edad tendrás, pero si eres de los 80-90, te tocó vivir en una época en la que, a la fuerza, la ropa era la más fea sobre la faz de la tierra. XDDD A mí también me abrían el probador sin pudor, porque para los padres la vergüenza infantil es un mito.

Me alegra que te haya gustado la entrada… aunque haya sido a base de evocar recuerdos de infancia que tocaban las narices. XD

Pecosa:

Jajajajajajaja, no mujer, mis reivinidacaciones eran más serias… o al menos a mí me lo parecían en su momento. XD Me refiero más a cuando quería expresar algo o defender una idea, y pasaban de mí como si fuera un jacoso pidiéndoles dinero en la calle.

Y en cuanto a lo del póker… ¡piensa que lo hicieron por tu bien! A ningún niño le viene bien quedarse en un lugar apestado de humo, viendo a adultos beber y dar rienda suelta a su ludopatía XD.

¿Te mandaban a callar diciéndote lo de los mayores? ¡Qué rabia debía dar eso! :o

PD. Tu posdata entre paréntesis me ha recordado a aquella polémica canción de hip hop XD. Está bien que alguien admita lo de la inmunidad. XD

$. M. K.:

A mí más que odioso me parece un despropósito estético; es como anular la personalidad de esos niños, y si uno de ellos es considerablemente mayor, parece imbécil yendo vestido igual que su hermanito (y si es hermanita, entonces apaga y vámonos :o). Te compadezco…

¡Saludos!

Anónimo dijo...

Jajajajja que risa!!!!!!!! a mi la vecina de mi abuela cada vez que me veía me preguntaba lo mismo:
¿Y que edad tienes ya?
¿Y a que curso vas ya?
Lo peor de todo es que tengo 25 años y aún me lo pregunta!!!!!!!!!! pero no!!! lo aún peor de todo, es que yo a veces se los pregunto a los niños!!!!!!!!!! es para matarme.
Lo de no tomar cosas sino en dias espciales...de eso te puedo hacer un cuento. Me pase la infancia completa sin comer yogures porque eran un lujo y solo eran para cuando estabas malo del estomago...y lo de ver la tele ya ni te digo...menos mal que iba de vez en cuando a casa de mi padre y podía disfrutar de los placeres típicos de la vida...

Mery

Anónimo dijo...

Jajajaja, Que no, Peibol, que no me había confundido :) Es verdad que leo muchos blogs y el comentario daba lugar a confusos-engaños pero sé quién es Martes! Me hizo mucha gracia el comentario que te dejó y por eso lo puse! Pero después de leer muchos post, sé quién es Peibol :) es el chico que encontró la caja de condones en la Universidad, el del viaje a NY, el de ....bueno, muchas anécdotas! y sí, me encanta como escribes, lo reitero! Seguiré investigando el blog..Gracias por los ratitos!
Mali

Martes dijo...

Peibol, he decidido salir del armario en tu blog y que el mundo sepa que en mi tiempo libre leo blogs de maternidad. Te soy así. La entrada de la que te hablaba es esta:
http://blogs.elpais.com/mamas-papas/2011/07/frases-de-madre.html

Por cierto, según te escribía el primer comentario recordé que en mi infancia aún se udaba la palabra "subnormal" como apelativo para personas con retraso mental... Lo cual me da idea para otra entrada sobre cómo ha cambiado el lenguaje (pero no la haré porque sonaría viejuna, seguramente) ;)

peibol dijo...

Mery:

Mija, eso es ley de vida. Mi abuela, que en paz descanse, le dijo a mi madre hasta el último día que tuviera cuidado con quién hablaba y que se abrigara para salir. XD ¿Y sabes qué es lo peor? Que como dices tú, nosotros seguramente haremos lo mismo. XD

A mí me pasaba lo de la comida cuando iba a casa de mi tía; en mi casa no se compraba prácticamente nada que fuera especialmente dulce, porque mi madre tenía a todo el mundo a dieta, pero cuando iba a casa de mi tía me ponía de glucosa hasta las trancas. :p

Mali:

Jajajajja. Ok. Me lo imaginé, pero como dices, daba lugar a confusiones y... ¡a ver si te estaba dando las gracias y luego iba a quedar como un idiota al ver que los halagos no eran para mí XD!

Muchas gracias de nuevo, de verdad. :D

Martes:

¡Chan chan chan! XD

Yo también leo un par de blogs de madres, de madres atípicas y "desnaturalizadas" que son los divertidos, así que no tienes de qué avergonzarte. XD

Lo del lenguaje políticamente correcto es algo que me crispa y me deja hablando solo cada vez que sale a colación. Me voy a hacer un poco de autobombo para recomendarte una entrada que me gusta especialmente y que creo que te puede gustar. ;)

Es esta.

¡Saludos!


¡Saludos!

Martes dijo...

Uy, acabo de leer tu enlace y se me hace rarísimo que no fuera Biónica corriendo a pegarte XD

Queda pendiente ese post. Yo estoy de acuerdo en un 70% (en el tema razas y profesiones, pero no en el tema minusvalías), ya que el hecho de vivir en un país sin eufemismos me ha dado nuevas perspectivas... Por ejemplo, en ruso las palabras maricón o inválido, que son insultos gravísimos, se usan para hablar de maricones es inválidos. Es decir, que la única manera que tienen para referirse a sí mismos es con un insulto. Y no mola.

peibol dijo...

Martes:

Me alegra que te haya gustado, pero respecto al tema de las minusvalías (que no ni invalidez, que es un término que no he usado en ningún momento, porque sí me parece mal sonante), la puntualización que hago es que da igual por cuál de los dos (tres, en realidad) términos escojas, porque siempre hay alguien que se ofende. Quizás los términos existentes no satisfagan a todos, pero a falta de uno aún más neutro (¿más todavía?), siempre será mejor optar por la palabra que existe (discapacidad, o lo que es lo mismo, menos capacidad en algo, como correr la maratón), que no recurrir a algo más feo como "tullido" o "el desgraciado ese de la silla de ruedas", ¿no?

A eso me refería. Si las palabras que existen no contentan a nadie, ¿cómo hay que referirse a las discapacidades cuando ni siquiera puedes decir el término en voz alta?

Por cierto, respecto a lo de Biónica, tengo un buen amigo sordo y estoy metido lo suficiente en su mundo como para saber que "sordo" es el término lógico, objetivo y no ofensivo que utilizan él y su gente cercana. Cuando dentro de unos años inventen el eufemismo absurdo para sustituirlo (igual que la mamarrachada de "invidentes") seguro que lo de la sordera nos empezará a sobar horrible. :s

¡Saludos!

Loco dijo...

Yo apunto dos más:

- Cuando iba con mi abuela y se encontraba con sus amigas y me forzaba a darle un beso a cada una de ellas (un infierno)

- Cuando mi madre escupía en un pañuelo y luego me limpiaba la cara (será que la saliva no va llena de gérmenes)

- Y siendo hermano mayor, lo peor que me podía pasar era escuchar a mi madre aquello de:
'Déjaselo a tu hermano que es más pequeño que tú."

Ya veo que a pesar de ser de diferentes generaciones, todos hemos tenido la misma infancia.

JuanRa Diablo dijo...

Un +1 por esta entrada. XDD

Me hago una idea de ese puntillo de niño diabólico que debiste ser, pese a que sí, que tienes razón en que las 10 son cosas tocacojones, pero me parece que tú te rebotabas más que yo. Yo era un bendito (o un tonto, no sé)
La que más gracia me ha hecho es aquello de obligarnos a pedir perdón. Es que es imposible que en caliente uno pueda dar un giro de 90º ¿Eso no era enseñarnos a ser hipócritas?

No se me ocurren más, la exposición es muy completa y en verano no me apetece ponerme a pensar :p

Saludos, peganiñas xDDDD

peibol dijo...

Loco:

El comportamiento materno, con todas esas pequeñas jodiendas, se repite generación tras generación. XD

Lo de la saliva siempre me pareció una guarrada, por cierto. XD

JuanRa:

Yo me rebotaba con mucha facilidad, no te voy a mentir. XD

Lo de pedir perdón era una tortura que ni en Guantánamo. Aaarrrg


¡Saludos!