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viernes, 14 de enero de 2011

Herodes no era tan malo

En los últimos tiempos me he dado cuenta de una cosa: cada día soporto menos a los niños. En realidad lo que me saca de quicio no es que existan en sí, sino que no tengan botón de silencio. ¿Es que no saben cerrar la boca? Me gustan cuando son pequeños; tan bonitos, tan adorables y tan... callados. Desde que nacen, a los padres les da por pensar cuánto tardarán en empezar a hablar, y cuando por fin lo hacen, claman al cielo para que se callen. Bendita capacidad adulta de no oralizar TODO lo que se nos pasa por la cabeza…

Quizás es porque en general tengo una menor tolerancia al ruido (en los bares me agobio cosa mala), pero en no pocas ocasiones me he imaginado sacando una recortada por la ventana y haciendo una masacre infantil. Está claro que no lo haría, pero imaginarnos en situaciones violentas como catarsis es algo que todos hacemos de vez en cuando, y quien diga lo contrario miente. ¿Tan difícil es hacer comprender a los niños que se puede jugar sin gritar como si les estuvieran desollando?
Ayer, mientras comía en un restaurante con mi tía, estábamos hablando de la ley antitabaco (no dejen de leer este genial post de la exorsister); ella apuntó que más que los cigarros, lo que prohibiría en los restaurantes son los niños, que es un por culo muy grande estar comiendo y tener al chiquillaje corriendo y gritando entre las mesas. Tiene más razón que una santa, ¿o no?

Por supuesto hay niños con educación que saben comportarse, pero parece que muchos padres consideran que los hijos son comunitarios, y por eso cuando están cansados de cuidarlos, los demás tenemos que aguantar su falta de modales mientras ellos miran a otro lado. ¡Gentuza!

¿Dónde está Hermione cuando se necesita un “petrificus totalus”?

21 comentarios:

Islander ! dijo...

Totalmente de acuerdo, ¿ves las etiquetas de Perros NO en los locales? Pues lo mismo con los niños, o que les pongan horarios xD. Por supuesto los hay que se comportan, pero otros tócate las narices, no sé quién es peor, si el padre/madre o el crío. De verdad que no puedo con ellos muchas veces. Tampoco me gusta que se los lleven de compras con carrito y ¡¡en rebajas!! Ag, no sé, es que hay situaciones en las que simplemente los niños SOBRAN.

Take Your Mama Out dijo...

Me parece que leí por algún sitio que ya hay restaurantes que prohíben la entrada de niños.

Y ME PARECE FANTÁSTICO.

O que les permitan la entrada pero con bozal...

Y lo peor es que la culpa no la tienen ellos, sino los padres...

H@n dijo...

Cascarrabiaaaas xD
Acuerdate de tu primito adorable cuando quieras matar niños... y si no funciona... respiramos y nos reeeelajamos xD

JuanRa Diablo dijo...

Atrás, atrás, monstruo devoraniños!!
Tú lo que quieres es pasar a la Historia como el CocoPeibol, el sustituto del Hombre del Saco. :D

Pero sí, te tengo que dar la razón, cómo crispan los nervios los niños chillones y alborotadores. Puedo decir que los míos son unos benditos en general, pero también tienen sus momentos en los que pienso "Por qué no tendrán un botón de PAUSE??"
Creo que si lo tuvieran, lo mismo me preguntaban un día: Cómo es que con ochenta años aún los tienes tan pequeños? :P

Esta entrada la entendería perfectamente mi hermano, que cuando llega al campo y están todos los niños por allí, saluda y a los pocos minutos...
"Bueno, ya he tenido mi dosis de sobrinos.
Me largo, que las sobredosis no son buenas" XDDD

Pecosa dijo...

Ayer en el tren tuve ese mismo pensamiento. No sabes lo que es una hora de tren con un niño escandaloso berreando toooodo el trayecto. Y no sirve de nada cambiarse de vagón porque ¡hay uno (mínimo) en todos los vagones! Con lo bonito que es el paisaje, que se ve el mar y todo, ¿no pueden mirar por la ventana en silencio? Uf.
Sólo tolero a los niños de la familia o de amigos. El resto, a la que se pasan de escandalosos, me sobran. Cero paciencia. Soy así de rancia.

¡El petrificus totalus es total!

Aitor Maiden dijo...

No son los niños, son los padres los impertinentes y maleducados. En mi trabajo lo compruebo a diario.

Misaoshi dijo...

Estoy con Aitor Maiden.

Aunque hay algunos niños que también traen de cabeza a sus padres, pero al igual que hay jóvenes así y adultos.

Hay adultos peores que los niños.

Saludos y no te sulfures xD

Davidaf dijo...

Y lo peor, es que esos niños seguirán a sus padres y así sucesivamente... Y entramos en el ciclo vicioso de la mala educación xD

Nina París dijo...

El problema no son los niños, sino sus padres. La última vez que viajé en tren tuve que soportar durante 4 horas a una cría berreando, corriendo por el pasillo y jugando con el mecanismo de la puerta mientras la choni-aspirando-a-pija de su madre se pasaba todo el santo rato hablando por teléfono, ajena al follón que estaba montando su retoño. Bueno, lo estaba viendo, pero hacía como que no se daba cuenta...

peibol dijo...

Islander!:

Peor es el padre, desde luego, que con una buena educación se consigue todo. Tú lo has dicho, hay situaciones en las que sencillamente SOBRAN.

Take your Mama Out:

¿En serio? :D ¡Qué bueno! XD Me pregunto si al aparecer los padres por esos sitios con los niños, les obligarán a dejarlos atados por fuera. XDDD

H@n:

Jajajajaja. Mi primo es mío y hago la excepción, pero no por cariño, que también, sino porque sabe comportarse, y comprender que cuando hay que estarse quieto y callado, lo hace. Si todos los niños fueran así, no habría problemas. :o

JuanRa:

¡Ajá! ¡Así que el abnegado padre de familia me da la razón! ¡Eres el mismísimo Diablo! :D

Yo también creo que si tuvieran botón de pausa, todos abusaríamos de el mismo XD.

Yo de mayor voy a ser como tu hermano...

Pecosa:

Jajajajja. Entonces los dos somos rancios. Yo tengo una paciencia relativa, quizás un poco más, pero como tenga que estudiar, dormir, descansar o concentrarme, maldigo el día en que sus madres dieron a luz. ¡Pesados de mierda!

¡Saludos!

peibol dijo...

Aitor Maiden:

Eso está claro. La culpa es de los padres, pero cuando dan por culo a quien te dan ganas de matar es a los niños. XD

Misaoshi:

¡Y adolescentes! No nos olvidemos. Cada vez que subo en el tranvía y oigo a un grupo de adolescentes armándola, no puedo evitr preguntarme, cómo es que no ven que están fuera de lugar, y que el resto del mundo está a lo suyo, sin montar el espectáculo. :s

Davidaf:

Es como lo que posteaba de "Idiocracia". Tal cual. XD

Nina Paris:

Eso lo sé; los niños no salen maleducados per se, sino por culpa de sus padres. En cualquier caso a quienes sufrimos es a los enanos, aunque no sea culpa suya.
Te recomiendo el vídeo que enlazo en la respuesta anterior, que ilustra muy bien el ejemplo del tren...


¡Saludos!

Música dijo...

son un coñazo y ahora en los bares con tanto niño...como que no, el otro día en un bar de copas así estiloso en Córdoba, tomando un ron miel con una gente no veas el coñazo de los niños, la próxima vez me voy a ir a un chiki park de esos con una copa en la mano a ver q pasa.
Lo del tren Pecosa lo he sufrido en mis carnes muchas veces, los padres..ay los padres, hay quien tiene niños como el que tiene marranos. Yo no tengo y creo q tardarán en llegar si es que llegan, como treinteañera que vive sola soporto poco los ruidos y que me alteren rutinas y tragar por tragar, como dice Islander, que pongan carteles de prohibido llevar niños sin collar, hombre ya!. De pekeños están para comérselos y luego te arrepientes de no habértelos comido. AMEN

Pecosa dijo...

¡Jajajaj! ¡Caníbaaaal!

Ana dijo...

A los niños de ahora les hace falta una madre como la mía. A nosotros, y éramos 4 monstruos, nos controlaba con la mirada. Nos veía en la cara que estábamos tramando una gamberrada, carraspeaba para que la mirásemos y con el gesto de las cejas, sabíamos que como lo hiciésemos, nos íbamos a la cama con el culo caliente.
Jamás pedíamos nada en ninguna parte, ni en casa de nadie, jamás tocábamos nada que no nos hubieran dado permiso, y aún así, primero había que mirar a mamá, a ver qué cara tenía... y según cual, se podía tocar o no.
Pero los niños de ahora son unos salvajes, no les puede gritar, ni toser, ni acollejar, ni nada, porque se trauman, o te denuncian ellos mismos siendo unos mocosos por malos tratos.
Yo no considero que mi madre me haya maltratado, me educó, a mi a los otros 3 monstruos que tenía por hijos, pero aquí esto, de traumas cero.
La gente le echa mucho cuento y como las penas compartidas entre muchos, pesan menos, cuando se hartan de los hijos, se piensan que los demás tenemos alguna obligación de soportárselos.
Yo también he pensado hacer una mantanza de niños alguna vez. No estás solo.

apm dijo...

ja,ja,ja,ja... es verdad que molestan, pero más que de ellos, la culpa del que molesten y den por culito a los demás en los restaurantes y es un poner, la tienen los padres, y esos no son precisamente niños, yo pienso corazón que hay una relación inversamente proporcional entre el habla del niño y la educación... cuantas más palabras dice y aprende el uno, más dejación de inculcarles respeto y educacion tienen los otros, los padres... !ay que mono mi niño, mira que gracia tirando esto al suelo, rompiendo aquello, entrando como elefante en cacharrería... etc!, les reimos demasiado las gracias y poco a poco los vamos convirtiendo en tiranillos de medio pelo, pero insisto, la culpa es de los papis.
Por cierto, tengo una entrada en mi blog con una foto gemelita a esta tuya, la mía, tiene la navajilla pa´rriba, la tuya pa´bajo ¿significará eso algo?

Un besote

T. dijo...

Yo siempre digo que solo aguantaré a mis hijos y aún así estoy pensando no tenerlos nunca.
De todas maneras que un niño grite y moleste no es culpa directa de sus padres. Al fin y al cabo es un niño. Y de los que no gritan ni molestan, conozco pocos. Sin embargo padres preocupados por la educación y el comportamiento, conozco muchos.
Me alegro de conocerte. Le voy a echar un vistacillo al blog.

Loco dijo...

Sólo voy a decir una cosa:

¡No sabéis lo que decís!

P.D.: la culpa no es, en la mayoría de los casos, de los niños. Los niños no dejan de ser niños. La culpa recae en los padres que no saben educarlos.
Y sin niños, ¿me decís cómo coño iba a pagar yo las facturas?

peibol dijo...

Pecosa:

Naaaa. Si en realidad soy un cacho de pan. :p

Ana:

Jajajajajaja. Me están viniendo a la mente madres como la de Malcolm o como Lynette, de Mujeres Desesperadas. XD

Mi abuela, con todo lo buena que era, tenía fama de ser el estilo, o al menos eso es lo que cuenta mi madre y mis tíos, desde el cariño, está claro, porque saber marcar los límites no te convierte en un padre autoritario, y eso es lo que la gente no parece ver; hay un punto intermedio entre no atreverse a hacer nada malo por no disgustarles ni traumatizarles, y el punto extremo de ser un nazi.

¿Para cuando la matanza? XD

apm:

Por supuesto. Los niños vienen libres de pecado; son niños, no saben cómo funciona la sociedad y si nadie se lo inculca no se les puede culpar por ser lo que son: niños.

Muy cierto lo de reírle en exceso las gracias, ¿cuántas cosas negativas se dejan correr porque en el fondo han resultado graciosas?

Dime dónde está la entrada para ver el parecido y dilucidar si funciona algo. :p

T.:

Jajajaja. Eres de los míos, salvo que yo me curo en salud y digo que aguantaré a mis sobrinos… bueno, y de momento a mi primo pequeño.

Como digo en el comentario anterior, los niños son los últimos culpables de su comportamiento, pero es a quienes dan ganas de asesinar cuando tocan las narices. XD

Encantado de conocerte a ti también. Espero verte por aquí. ;)

Loco:

Estaba esperando tu comentario como agua de mayo. ¿Qué diría el profesor infantil de todo esto? :p

Como digo en otros comentarios, no se puede culpar a los niños del pasotismo de los padres, ni de ser… niños. Otra cosa es que a mí me resulten irritantes pasado un tiempo prudencial.

En realidad es curioso porque me enternecen mucho y llegan a emocionarme… pero no son pocas las veces en que los encerraría bajo llave cuando dan por culo.
Hagamos un trato… cuando vaya a hacerlo, dejo quietos a los de Galicia para no quitarte el sustento. ¿ok? XD


¡Saludos!

Sara López Moreno dijo...

Hay que ser más tolerante en la vida, Peibol. Los niños no son tan pesados como lo somos los adultos. Al menos ellos hablan y gritan cuando lo quieren hacer, mientras que nosotros debemos esperar siempre el momento y el lugar adecuado.
Supongo que digo esto porque soy maestra y para mí los niños son adorables (hay excepciones).

Me ha gustado mucho leerte, llevaba tiempo ya sin entrar en estos mundos. Te invito a mi nuevo blog (he cambiado el diseño y el link). Nos leemos!

Saludos,
Sara.

Mery dijo...

Pues si, de acuerdo estoy tu lo sabes, cada vez que oigo ese ruido insufrible que desprende un niño digo lo mismo: matalo, matalo matalo!!!jejje
ahora en serio, la culpa no es de ellos es de lo padres en un 90% que no saben educarlos, entonces es normal. yo cuando era peque y salia a la calle con mi madre no molestaba nada porque si lo hacia mi madre me hechaba una mirada fulminante y ahí sabía yo que acababa todo.

peibol dijo...

Sara:

Soy más tolerante de lo que aparento; estas entradas surgen cuando exploto, que son pocas veces. Pero es que da mucho por culo estar intentando comer con niños corriendo alrededor de las mesas y chillando. Un poco de control paterno, por favor.

Mery:

Exacto. Hay que darle libertad a los niños, pero no dejar que se desmadren, porque nos guste o no, vivimos en sociedad.


¡Saludos!