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sábado, 10 de noviembre de 2007

Miserables

El otro día fui a ver a una amiga con cáncer al hospital. Está bastante jodida, porque aunque tiene esperanzas y es optimista respecto a su recuperación, está hecha un trapo: le duele todo, se pasa los días casi sin salir de la habitación, y apenas se mueve de la cama, lo cual hace que su situación sea aún más coñazo y desesperante. Por suerte sus familiares cercanos le han proporcionado una serie de “comodidades” que, dentro de lo que cabe, hacen que pase las horas de una forma un poco más amena. Tiene allí su ordenador portátil con música y juegos, varios dvds, una mini nevera y un microondas para poder deleitarse con caprichos al margen de la comida del hospital, su teléfono, y algunos peluches con los que consigue alegrar el entorno.

El único “lujo” del que gozan los pacientes de la planta de oncología (y supongo que los demás también) es una pequeña televisión en alto para ver desde la cama, algo lógico y de agradecer salvo por un detalle: tiene horario y es de pago ¿Se lo pueden creer? Yo desde luego no.

Estamos hablando de enfermos terminales, que llevan una existencia de mierda, y que en la mayoría de los casos no pueden entretenerse de otra forma que viendo la tele, ya que muchos ni siquiera pueden levantarse, y los muy hijos de la gran puta son tan rastreros que les cobran tres euros al día por un escaso número de horas determinado ¡Por el amor de Dios! ¿Cómo pueden ser tan peseteros? ¡Hay que ser cabrones! ¿Qué será lo próximo? ¿Cobrarles la comida? Ya puestos podrían empezar a cobrar las almohadas y el servicio de limpieza. Total…

No voy a desearles el mismo destino que sus pacientes porque nadie merece algo así, pero los miserables de mierda que hayan establecido esta norma deberían ser lapidados con sacos llenos de la calderilla que recaudan.

3 comentarios:

María dijo...

Quién te iba a comentar esto si no yo… Me parece una auténtica vergüenza, no sólo lo de la tele que es totalmente incomprensible, sino que no haya un servicio especial integralmente dedicado a hacer lo más ameno posible lo que les queda de vida a estos enfermos terminales. Tanta gente que hay sin trabajo y es probable que más de uno estuviera dispuesto a ello.

Prácticamente todo el mundo se ve tocado por el cáncer en algún momento de sus vidas, directa o indirectamente. Como te dije el otro día, en nuestro caso nunca tuvimos problemas en cuanto al trato de las enfermeras y los médicos de aquí (bueno, siempre hay excepciones y falta de tacto por parte de algún subnormal que no tiene ni un poquito de psicología). Sin embargo, en el hospital del Reino Unido donde fuimos era todo muy diferente.

Era un centro dedicado al tratamiento integral del cáncer, donde además de ser pioneros en investigación, proporcionaban los cuidados oncológicos necesarios a los pacientes. Pero además, se ocupaban del bienestar y las necesidades de los familiares. Esto, lejos de ser una tontería, es fundamental… al fin y al cabo, los padres y los hermanos pasan igualmente por un episodio traumático. Yo todavía recuerdo a las enfermeras que me daban comics, intentando comunicarse conmigo con mi nulo inglés y su nulo español… había una sala dedicada a los familiares más pequeños, con mesitas donde podías sentarte a pintar y a “pasar el rato” mientras tu familiar estaba recibiendo el tratamiento. Era un ambiente muy familiar.

En fin, como los deseos son gratis, espero de todo corazón que tu amiga se cure.

Besitos

$. M. K. dijo...

En Málaga hay un servicio sin animo de lucro que se encarga de dar cuidados a los enfermos de cáncer, especialmente en estado terminal, completamente gratis. Se financia por donativos y una tienda benéfica. De vez en cuando organizan una cena benéfica para recaudar fondos.

Entre sus servicios aparte de los médicos, es que se desplazan al propio domicilio, evitando estar tirado en hospital. Ofrecen servicio de psicología y hacen algo más ameno estos momentos ya que se paran a hablar y escuchar al paciente. Esta organización se llama CUDECA (Cuidados del cáncer) y de momento sólo está en Málaga (no sé si en el resto de España hay algo parecido). Sería bueno que hubiese más organizaciones como esta que dedican su tiempo a cuidar y tratar a estas personas que sufren esta terrible enfermedad. Por lo menos evitaría vivir situaciones ignominiosas como la que relatas en este post.

Un saludo.

peibol dijo...

María:

Es repugnante. Ojalá aquí fuera como en esos países civilizados. Qué asco, de verdad.

$.M.K:

Ahora sólo falta que ese servicio se extendiera a todos los hospitales del país, pero algo me dice que no va a ser así...



¡Sañudos!