
Madrid ha resultado ser un lugar más apasionante de lo que recordaba. Cuando estuve hace unos años fue con mis padres, y el plan de viaje fue completamente diferente; en aquella ocasión hicimos la visita tradicional de rigor, conociendo museos, monumentos y lugares de obligado tránsito para una primera estancia en la capital. Todo me dejó buen sabor de boca, pero me gustó más ahora que podía pasar por la ciudad sin sentir la necesidad de detenerme demasiado en cada sitio, y así poder dedicar el tiempo a lo que realmente nos apetecía: callejear. Y es que una

Nos quedamos en la Gran Vía… ¡Qué sitio! Tienen razón quienes dicen que es una zona que nunca duerme. Realmente es alucinante ver cómo hay tanto o más movimiento a las tantas de la madrugada que a las cinco de la tarde; la gente deambula por la avenida, come, pasea, se sienta en un banco a charlar, compra (sí, hay tiendas abiertas después de las 9 de la noche), y hacen su vida de una forma tan activa que parecen estar todos bajo un hechizo, mediante el cual no se dan cuenta de que son las dos de la mañana y no las dos de la tarde…es increíble. Diría que me queda el “desconsuelo” (es un decir) de no haber visto a ningún famoso, pues todo el que viaja a Madrid se encuentra con alguien conocido, ya sea al actor de moda o a La Obregón, pero estaría

Me resulta un poco caótico hacer una síntesis de todo lo vivido por esas tierras en un único escrito, así que paso a desgranar en artículos cada uno de los días, pero eso será a partir de mañana.
Un saludo a todos.
2 comentarios:
Es cierto... me hubiera quedado un par de días más, porque a parte de que eres el compañero de viajes perfecto para mí, nos quedó un poco de desconsuelo por ver ciertas cosas (seguir tiendeando con tranquilidad básicamente).
He de decir que los dos roces (uno y dos XD) que tuvimos fueron a causa del desorden patológico de Pablo. Yo tengo un problema con respecto a eso y es que NO SOPORTO el desorden, me trasnforma totalmente... En fin, pasados esos 10 minutos de rigor, no podía seguir de morros por esa tontería :D
La penúltima vez que estuve en Madrid fue también hace tres años con 3 amigos más y casualmente, coincidí espacial y temporalmente allí contigo, a pesar de que no nos vimos (Madrid es demasiado grande como para coincidir). La última fue hace unos 4 meses en una visita relámpago de un día haciendo escala para irme a Suiza. Ese día hablamos por teléfono de cómo sería visitar la gran ciudad juntos :D
Y se hizo realidad. Ha sido maravilloso visitarla contigo, puesto que dados nuestros intereses mayormente comunes, nos apetecía estar hasta horas en una misma tienda (como la de las láminas, de la cual supongo que hablarás en próximas entradas).
Suscribo todo lo que has dicho en el último párrafo... Madrid es una ciudad que nunca duerme. Y lo de la bratz negra... jajaja, increíble pero CIERTO. Era igual, clavada, idéntica... salida de una tienda de juguetes.
Me encantará leer la crónica del viaje en tu blog :)
Besos
Qué bonito es leer esto a toro pasado (y también en el momento). Quién sabe... quizás en unos años volvamos a darnos una escapada como la madrileña. Igual si yo me voy a vivir ahí, podremos volver a celebrar un aniversario juntos, sea en mi casa o en el VIPS. :p
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