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viernes, 8 de agosto de 2008

Día 3 – Arte, picnic y tiendas: Perfecto

Cuando compramos las láminas, decidimos dejarlas allí hasta el día siguiente para poder llevárnoslas en un tubo que las protegiera, así que lo primero que hicimos esa mañana fue ir a El corte inglés a por unos turulos (¿existe un nombre real para los tubos rígidos en los que almacenar pósters?). Tiramos hacia el Paseo del Prado y entramos en el museo Thyssen, que me moría de ganas de ver. Era mi espinita clavada de Madrid, porque si bien es cierto que disfruté en su día en El Prado, y que el Reina Sofía me resultó muy ameno, me fascina el impresionismo, el expresionismo y el arte del siglo XX en general. Nos encantó. Además de ver obras bonitas, diferentes e interesantes, nos topamos con alguna tomadura de pelo (seamos serios, hay cuadros de nombres pretenciosos, a los que les pega más un “con dos cojones…y si cuela, cuela”), pero si hubo uno que realmente nos llamó la atención, por llegar ambos a la vez a la misma conclusión sobre el mismo, fue el de “David con la cabeza de Goliat y dos soldados” (Valentín de Boulogne 1620-1622), porque no nos cupo ninguna duda de que su protagonista era pariente cercano de Elijah Wood ¡Era clavado!
Volvimos al hotel, preparamos algo de comida y fuimos a comérnosla en plan picnic a la Plaza de España. Es maravillosa la cultura de botadera en el césped que hay allí… aquí la gente lo hace únicamente en un rinconcito del parque más grande, y si te da por improvisar en otro lado te miran raro. Tras hacer la digestión viendo algo en el DVD portátil que llevé, recogimos a tiro hecho los pósters (la tienda está al lado), los dejamos en el hotel y nos fuimos a tiendear a Fuencarral, donde se encuentra un centro comercial alternativo de obligada visita. Sólo con ver quienes lo frecuentan uno se da cuenta de que no es un “Shopping center” al uso, y el modo en que está decorado es digno de ver.

Por la noche nos vestimos con nuestras mejores galas y fuimos a cenar a un sitio que nos habían recomendado en Malasaña, pero al entrar y aspirar de una bocanada medio paquete de tabaco, se nos quitaron las ganas y volvimos “a casa”, para cenar finalmente en el Vips, donde nos sentaron cerca de una pareja digna de ver. Siempre me ha parecido interesante el ejercicio de “dime qué comes y te diré cómo eres”, y en este caso pude ver a la vez las dos caras de la misma moneda. Eran totalmente antagónicos: él era gordo, mucho, tanto que la piel del cuello se le desbordaba por encima del cuello de la camisa, y apenas cabía en el sitio; ella todo lo contrario: era tan sumamente flaca que daba lástima, e incluso puede que tuviera un desorden alimenticio. Los brazos se le unían al cuerpo por un miserable pellejo de piel, se le notaban las vértebras, y lucía esternón y ausencia de pecho con el escote de su elegante vestido. Comió ensalada verde, bebió agua y se pidió de postre un helado de yogur. Su compañero se decantó por un cuenco enorme de pasta con abundante salsa, coca cola grande, y un monumental helado de chocolate y nata. Sobran más explicaciones…

4 comentarios:

Oliver dijo...

En VIPS las mesas están tan pegadas que inevitablemente te fijas en los de al lado, incluso parece que has venido con ellos. A mi eso me incomoda un poco. El mercado de Fuencarral es lo más hippie-pijo que existe. Saludos

peibol dijo...

Peor es en Europa, que existe la costumbre de hacer hueco en las mesas grandes con sillas desocupadas, propiciando que dos grupos de personas totalmente ajenos acaben comiendo juntos. Una vez que te acostumbras tiene su punto.

Si, lo del mercado de Fuencarral es curioso, porque será muy alternativo pero los precios no son nada alternativos. Menos mal que fuimos en rebajas. Saludos

María dijo...

Me encanta el montaje que has hecho del cuadro de nuestro amigo Elijah... recuerdo perfectamente cómo nos paramos en frente del cuadro, nos miramos con cara pensativa y dijimos a la vez "No te recuerda a..." XD

De este día destaco, como bien sabes, el picnic en la Plaza de España. Seguramente mi "apetito voraz" hizo que la tortilla recalentada y el vuelta y vuelta me supieran a gloria... pero a gloria, ¿eh?

Con respecto a la pareja del VIPS... sólo puedo confirmar lo que dice Pablo. ¡Eran las dos personas más contrapuestas que he visto en muchísimo tiempo!

Besos!! me encanta tener un diario del viaje como éste :D

peibol dijo...

Jajajaja ¡Es que fue unánime! XD

Lo del picnic el día de la plaza de españa a mí también se me quedó grabado, porque pocas veces te he visto tan hambrienta XD