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viernes, 17 de abril de 2009

Día 4 – El otro Nueva York

A mi padre siempre le ha gustado el gospel, y dado que existía la posibilidad de asistir a un auténtica misa gospel, nos informamos y acudimos. Era en El Harlem, un barrio obrero con más mala fama de la que merecía, donde nos habían advertido que los blancos no éramos del todo bien recibidos, por lo que era recomendable tomar la precaución de contratar una excursión par ir, y no mirar directamente a los lugareños a los ojos. Nosotros fuimos por nuestra cuenta, con dos cojones, y tal y como pensábamos, no era para tanto. No había tanta gente por las calle como en el centro, y tanto los negocios como las casas, eran muchísimo más modestas. Llegamos a la iglesia en cuestión y nos encontramos con que todos los turistas del mundo habían decidido hacer lo mismo ese domingo, y como además se trataba del de semana santa, imagino que habría más gente de lo normal. Las colas para entrar casi daban la vuelta a la manzana, y tras esperar un rato desistimos; al fin y al cabo, ya hemos visto conciertos gospel en otros lados, y para ver negras cantando a gritos las bondades de "El señor", nos ponemos Sister Act. Además, dado que ya se ha convertido en una atracción turística, está todo muy regulado, y sólo te dejan entrar 5 minutos, lo cual, además de hacer que la cola de horas no merezca la pena, le quita todo el encanto al asunto. Mentiría si dijera que fue un sitio que me gustara, porque era muy anodino, pero me quedo con dos estampas; la gente local vestida de punta en blanco para ir a misa, como quien va a una boda, y la Obamamanía, que era alucinante. En general, está desatada por todo el país, pero en El Harlem lo han erigido como a un nuevo dios. Si en Manhattan puedes ver camisetas de todo tipo con su cara, aquí la oferta era mucho más amplia y disparatada. Desde retratos artísticos y fotografías enmarcadas (tanto de él como de su familia), a joyas con su nombre, que si existen, debe ser porque la gente se las pone. En el fondo el pobre hombre me da pena, porque han puesto tantas esperanzas en él, que no puede sino causar una gran decepción.

Todo esto me hizo pensar en cómo sería la cosa en España, si nos diera también por adorar con ese ímpetu a nuestros líderes políticos o nuestros cuerpos de seguridad, que también protagonizan todo tipo de artículos de merchandising en el país de las libertades. ¿Se imaginan salir a la calle con una camiseta de ZP o de la guardia civil? Por alguna razón, nos suena mejor “New York City Police Department”, que “Guardia Civil Española”, pero no deja de ser la misma horterada. Lo cierto es que nuestros presidentes de gobierno han sido todos feos con alevosía, como si se lo tomaran como un reto personal, y en el caso de que estuviera Rajoy, tampoco es que fueran a mejorar mucho las cosas; ¡si es que con esas caras no se puede salir en una camiseta! Y en cuanto a los lemas… ¿qué pondríamos? Si allí triunfan el “Yes we can”, “Hope” o “President of the United States”, ¿qué pondríamos nosotros en nuestras camisetas? ¿“Sólo con condón, sólo con coco”? ¿“Talante”? ¿“ Un acuerdo para follar”? ¿…?

De allí cogimos el metro hasta Central Park, donde almorzamos un mediocre perrito caliente que tumbó el mito de los hot dogs newyorkinos, y pasamos la sobremesa dando vueltas por parte del parque, porque es imposible verlo todo de sola una vez. Posee varios lagos, uno de los cuales es tan extenso, que cuesta creer que sea artificial; entre los lugares de interés, destacan la escultura de Alicia en el país de las maravillas, por la que trepan todos los niños (yo no fui menos), y Strawberry Fields, una zona en memoria de John Lennon (el edificio en el que vivía, está muy cerca), en la que destaca un gran círculo de piedra en el suelo, con la palabra “Imagine” inscrita. Es uno de los sitios más concurridos del parque, siempre hay flores y velas en las letras, y el día que fuimos había una banda tocando temas de los Beatles. Pero no eran los únicos que le daban vida a la zona, los domingos hay mucha vida y música en vivo, y dan ganas de hacer un picnic en el césped y pasar allí toda la tarde.

Aún con las malas caras de los más vagos de mi familia (no daré nombres), nos dirigimos al puente de Brooklyn para cruzarlo a pie, como manda la tradición. Es interesante ver la ciudad desde el otro lado, observando los altísimos rascacielos de Manhattan desde la otra zona de la ciudad; lo que podríamos llamar "el otro Nueva York". Sigue teniendo ese aire cosmopolita, pero no es el caos del centro y las zonas más turísticas, y constituye una de las mayores zonas residenciales. De hecho, es muy común vivir en las afueras, donde básicamente hay casas y más casas, porque los alquileres en la ciudad son prohibitivos, y con su eficiente sistema de transportes, resulta una opción viable; se solía decir que los protagonistas de FRIENDS jamás podrían pagar esos apartamentos con los sueldos de sus personajes, y eso que en el caso del de Joey y Chandler, tampoco es que fuera una mansión. Pasamos la tarde allí, vimos atardecer desde el paseo marítimo, y sugerí volver a cruzar el puente a pie para verlo todo de noche, pero esta vez sí que no me apoyó nadie, así que cogimos un taxi.

Cuando bajamos, me entró la estúpida paranoia de que se me había perdido la cámara. Me palpé la chaqueta, revisé mis cosas y no la vi, y mientras daba la voz de alarma y vaciaba la bandolera en medio de la acera con el corazón a mil, mi madre se metió en medio de la carretera y corrió detrás de un taxi, el primero que vio. Cuando llegó al semáforo le tocó al hombre en la ventana, y preguntó “¿Es este?”. El conductor la miró como si fuera una loca peligrosa y siguió su camino, y para entonces, cuando volvía con los pulmones por fuera de la boca y la cara de angustia, anuncié que la tenía yo. Además de arriesgar su vida, creo que le salieron 20 canas de golpe por el estrés, y no sé si me lo perdonará algún día...


9 comentarios:

JuanRa Diablo dijo...

Joder, Peibol, qué currada de post. (Por una vez le llamaré post, venga)
Esto es hacernos pasear en serio. He ido de acá para allá, viendo fotos, oyendo música, viendo videos... hasta caretos de politicos made in Spain!! preguntándome "a ver qué se le ha ocurrido ahora" ;D
Qué intensidad de viaje. ¿Cuantas fotos hiciste en esa cámara del susto-padre, (o susto-madre más bien)?
Cuando te pedí que contaras cosas del viaje no me imaginé que lo harías con tanto condón. Con tanto coco, perdón.

Un abrazo desde NY (No, Yecla)

El extraño desconocido dijo...

Me encanta cómo relatas el viaje y la cantidad de detalles que nos das! Cuántos dias quedan? NO me digas que hemos acabado ya, peibol!

El Zorrocloco dijo...

La foto del picnic es alucinante XD

Y respecto a las camisetas, eso es como la gente que ves por aquí con camisas que ponen "Houston", o "Texas", que tú dices: ¿pa qué? ¿Has estado ahí, hortera?

Por cierto, me ha flipado lo de la tienda de M&M's, que no te lo comenté en el otro post XD

El kioskero del antifaz dijo...

Yo... hace ya un millón de años, pude asistir a una misa Gospel en Harlem; el barrio no me pareció tan tremendo, incluso paseé con bastante seguridad. de la misa pude disfrutar en la Corinthian Baptist Church y durante todo el tiempo que quise... imagino que no estaba tan en plan turístico el tema.

Con respecto a lo que dices del merchandising; creo que no es comparable con España. Aquí hemos vivido una dictadura ferrea y las fuerzas represoras, entre otras, fueron la guardia civil. Del mismo modo la bandera española y otros símbolos patrios fueron en su día impuestos y dificilmente alguien saldrá a la calle con ellos sin ser llamado "facha". Allí, simplemente son símbolos con los que la mayoría de estados se sienten identificados. Puede que a nosotros nos parezca hortera, pero visto desde un punto de vista "limpio" y extrapolándolo de nuestra realidad... a mi me parece hasta lógico.

Prueba de ello es que en el sur de USA no se ven tantas banderas de barras y estrellas; el motivo, es que ellos, en su día perdierion una guerra contra el ejército de la unión. Quizá ellos consideren también todo eso como hortera.

Para terminar... me gusta un montón tu blog. Sigue adelante con él y ahí me tienes como un seguidor más.

Un abrazo.

Lillu dijo...

Yo personalmente si me dicen que no entre sola en Harlem, pues no entraría en Harlem... miedito, sí XDD

Lo de Obama yo sí que lo entiendo. Creo que no somos totalmente conscientes del gran hito que supone que Obama sea el primer presidente negro de la historia de EEUU. Para la comunidad afroamericana eso tiene que ser como un sueño hecho realidad, lo haga como lo haga, porque significa que por fin la igualdad de raza es efectiva y no una mera teoría. Además, en ese país siempre han sido muy patriotas y nadie lo ve hortera... aunque lo sea XD

saluditos

peibol dijo...

A JuanRa Diablo:
Gracias gracias, que mi tiempo me lleva :). Me alegra que te (os) guste tanto el itinerario virtual que les estoy haciendo :)

PD. Hice 600 fotos

A El extraño desconocido:
Jajajaja, descuida, son 9 días, así que aún hay más y mejor :). Gracias por los halagos Don Guay.

A El Zorrocloco:
¿Verdad que sí? Yo la veo y me desconsuelo, y eso que estuve allí :o.
La tienda es alucinante, ya lo dije, y me jode no haber podido volver para comprar algo. :s

A El kioskero del antifaz:
Es que es eso, que meten un miedo que no se corresponde con la realidad (aunque no fuimos al Bronx, todo hay que decirlo, pero porque no nos llamaba la atención, no por otra cosa).

En cuanto a lo de las camisetas... Soy consciente de que son otras circunstancias, y de que tienen motivos para sentirse orgullosos por haberse convertido en una superpotencia a partir de la nada, en "muy pocos" años. La identidad y la cultura que nosotros arrastramos desde hace siglos, ellos la han tenido que crear por ellos mismos, y ese afán de superación y el llamado "Sueño americano", es algo que llevan muy dentro. ¿Conclusión? Tiene su razón de ser, pero si me iba por esos derroteros, el artículo no habría tenido el mismo encanto jejeje :)

Muchas gracias y bienvenido a tu casa ;).

A Lillu:
Ya lo digo en el comentario anterior, que tiene su sentido "lógico", pero no por eso dejó de alucinarme, porque de verdad que impresiona.


¡Saludos a todos!

Peter Pan dijo...

ja,ja,aj ese tipo de cosas solo pueden pasar en Nueva York. Son como dice la frase: "Historias de La gran Ciudad..." :)

peibol dijo...

Mucho Sexo en Nueva York me parece que has visto tú :p

Flor dijo...

ok, no, esto no tiene nada que ver con tu post, que está muy bueno, sino con que me gusta tu perfil. Eso es todo.