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domingo, 7 de junio de 2009

Familias ajenas

El otro día subí a casa de una amiga por la fiesta de despedida de su novio; se va a trabajar tres meses a otra isla, y reunió a su círculo íntimo para un “hasta luego” conjunto.

Su familia cercana (la del novio) estaba allí con una singular vacante: su hermano; en su lugar estaba su “ex-cuñada”, y nadie parecía echarle de menos o sentir la presencia de esta chica como una intrusión fuera de lugar; todo lo contrario. Y es que aunque parezca mentira me pongo colorada cuando me miras, su hermano es persona non grata y ella muy querida. Cuando nos marchamos juntos, me contó lo gratificante que le resultaba ese afecto incondicional, a pesar de las extrañas circunstancias. Su ex novio era un impresentable con el que estuvo tres años, y no lo dejó antes porque tenía pánico a perder a su familia política. Al final no sólo ha seguido con ellos, sino que es el otro el que ha sido prácticamente expulsado. El ejemplo contrario (y lo que en realidad suele pasar), lo tengo en mi prima; terminó con su novio de nueve años y la ruptura colectiva no fue nada agradable.

En cierto modo me recuerda a cuando dejé de llevarme con C.; conocía mucho y muy de cerca a su familia, que me tenía mucho cariño, y de golpe y porrazo, me vi obligado a cerrarles a todos la puerta. Teniendo en cuenta como es ella, imagino que los habrá puesto en mi contra, pero como ellos también saben de qué pie cojea, quizás no le han hecho demasiado caso... o sí. Lo que sé es que cuando me los encuentre voy a dudar entre saludarlos efusivamente, evitando el tema de “tu hija es una cabrona”, o hacerme el loco y tratar de pasar desapercibido. Todo depende de cómo reaccionen al verme.

Alentado por la conversación con esta chica de la fiesta, vi una película que tenía pendiente; se llama “El compromiso”, y va sobre la delicada tesitura en la que se ve un chico al morir su prometida; no tanto por el duelo, sino por ver cómo los padres de ella no le dejan marchar, aferrándose a él y a la vida que tenían antes. Es una coyuntura que siempre me ha hecho pensar, y las circunstancias han hecho que en cierto modo, también me vea en esa situación.
Desde que mi amiga falleció, su madre me ha estado reclamando en distinta medida, a veces desproporcionadamente; y aunque no he renegado de ella y siempre tengo una palabra amable que ofrecerle, no dejo de estar tenso por no saber bien cómo actuar. Si me acerco demasiado temo que me termine “adoptando” como la hija (ahora hijo) que ya no tiene, cuando en realidad tampoco es que tuviera una relación intensa con ella, y no tendría mucho sentido que empezara a desarrollarla ahora. Por el contrario, si me alejara del todo me sentiría mal, porque sería cómo si le huyera.

¿Qué hacer entonces? ¿Dónde está la medida justa? ¿Cómo acercarme desde la distancia? ¿Cómo hacerle ver que no se puede pasar página, si constantemente actuamos como si nada hubiera ocurrido? ¿Cómo estar ahí, pero a la vez seguir con mi vida?
En definitiva… ¿Qué se debe hacer cuando se rompe con las familias ajenas?



15 comentarios:

Fran dijo...

Pues has tocado un tema de lo más interesante. Creo que lo natural es mantener los vínculos de afecto que haya y lo "civilizado" es romperlos, no sé si me explico

El Sombrerero Loco dijo...

Yo entiendo esa situación de "adopción" de la ex-cuñada y expulsión del hijo, porque siempre he pensado ke si uno es un cabrón ni ke sea tu hermano ni tu primo ni tu padre... a la mierda. Esa imposición social de tener que aguantar y hablarte con la familia simplemente por ser familia no la entiendo, yo paso por al lado de casi todos mis primos sin ni mirarlos, de mis tios pues lo mismo y no me siento mal en absoluto.
Respecto a lo de la madre de tu amiga, tema peliagudo... y creo que será de esos temas en que hagas lo que hagas hay más papeletas para cagarla que para salir airoso...

Anónimo dijo...

Que way que soy medio nombrada en tu Blog, jejejej. En fin, cierto es que la excuñada es casi mas querida que el propio hijo, pero el se lo ha ganado porque incluso tiene una novia nueva y esta tampoco hace meritos por caer bien. Yo creo que no es cuestión de romper o no romper con la familia poitica, al fin y al cabo, pasado el tiempo se consideran amigos. Yo si rompiera con mi novio, me seguiría llevando con su familia pero posiblemente de hola, adios y que tal te va la vida???!!!. En cuanto a tu problema, yo creo que la solucion es sonreir cuando toca y cuando no despreocuparte porque tampoco te vas a comer la cabeza por ese tema.

Mery

Indo dijo...

las familias políticas son una historia. nunca se sabe cómo acertar. yo quise mucho a mi exsuegra. mucho más de lo que nunca querré a mi suegra actual. pero hay que dejar que el río corra y no estancarse en donde n se debe. puede ser peligroso y terminar oliendo mal.
de lo de tu amiga fallecida... quién sabe. es peliagudo el tema y temo que hagas lo que hagas no será un acierto pleno...

Superpatata dijo...

Al leer este post, he tenido que leer los otros dos a los que enlazas.
Lo primero decirte que siento mucho lo de tu amiga, entiendo por lo que pasaste porque yo también lo he vivido de muy cerca.
Y lo segundo, cómo puede haber personas así en el mundo? Me refiero a C, por supuesto. Bueno, claro está, si se le puede llamar persona, porque según lo que contabas en el post su comportamiento da asco. Has hecho bien en apartarla de tu vida.
Y en cuanto a este post, la verdad es que no sé lo que deberías hacer, porque es una situación complicada. Supongo que deberías seguir teniendo relación, pero sin pasarte. No sé si me explico, como manteniendo un poco las distancias...
Un abrazo.

peibol dijo...

A Fran:
Creo que sí... o igual no del todo XD. El caso es que no los había en un priincipio, no más allá de la cordialidad amistosa y que me tuviera cariño, y no creo procedente empezar a desarrollarlos de golpe ahora. ¿no?

A El Sombrerero Loco:
Como suelo decir yo, la familia no nace, se hace; y hay gente ajena que puede llegar a ser más familia que la que nos toca.
En cuanto a lo otro... gracias por los (no)ánimos XD, aunque en realidad también lo creo.

A Mery:
¿Has visto? ¡De aquí al estrellato! :p
Ahí está la cosa; dices que no romperías con ellos, pero la relación sería más cordial, que es lo "natural" en estos casos. Parece que cuando uno intima con la familia de la pareja, debe estar alerta para pensar "No te encariñes mucho, que igual no los vuelves a ver".
Ese el patrón que estoy siguiendo; sonreír, ser amable y afectuoso... pero sin traspasar ciertos límites.

A Indo:
Me recuerdas a la ex suegra de mi prima (esa que digo que estuvo nueve años con el novio). Un día se encontró a mi prima por la calle, y le contó, en un momento de apertura fuera de lugar, que aunque "su niño" tenía novia desde hacía años y era un encanto, nunca podría superarla a ella (mi prima); que la echaba mucho de menos.

A Superpatata:
En primer lugar, gracias; coincidirás conmigo entonces en que es una mierda el sentimiento de impotencia que te entra, mientras ves como a esa persona llena de vida, se le escapa la misma poco a poco.

En segundo lugar... ya ves, pero como creo que comenté en el post, en cierto modo me alegra que fuera tan hija de puta con el tema, porque así me pude (por fin) desligar de ella.

Por último, veo que apoyas la tónica general, que en realidad es lo que estoy haciendo, aunque siempre tendré ese conflicto interno, entre acercarme o dejar de hacerlo. :s

¡Saludos a todos!

JuanRa Diablo dijo...

Delicada la situación, sí.
Me imagino que esa mujer necesita que prevalezca el recuerdo de su hija y va buscando nexos de unión con ella.
La verdad es que darle esquinazos sería triste por lo que si no consideras apropiado darle más de lo que le das, te toca sacar ese sicólogo que llevas dentro y abrirle los ojos.
(Despues de la lidia con los Testigos ya estás preparado para todo, Peibol);D

Peter Pan dijo...

uffff pues es una pregunta muy dificil, aunque yo creo que lo mas acertado es siempre dejarse llevar por el corazon. Los sentimientos son los que mandan y deberian hacerse caso, siempre aderezados con un poco de razon :)

Anónimo dijo...

Cuando una buena persona se cruza en nuestra vida siempre es difícil dejarla ir, porque nos encariñamos demasiado, si la relación que lo hace nuestro pariente se termina, la amistad siempre puede seguir; me parece que vale la pena el intento.
Con respecto a lo de tu amiga, lo siento mucho, creo que leí una vez algo en tus entradas anteriores; a la mamá probablemente le recuerdas los momentos cuando su hija aún estaba cerca y por eso se aferra a ti. Cuando alguien querido se va, algunas veces, uno trata de retenerlo en todo lo que nos recuerda su presencia (lo digo por experiencia propia); el tiempo tarda mucho pero cura la herida aunque no borra la cicatriz; mi consejo es que no dejes de darle a la mamá de tu amiga hasta donde puedas y siempre que te haga sentir bien. Besos. Ana

peibol dijo...

A JuanRa Diablo:
También podría dejarle el dvd de la película de la que hablo, como el que no quiere la cosa :p

No, en serio... es complejo; tenía pensado pasarme por la casa cuando acabara los exámenes, que más de una vez me ha invitado a que lo haga, pero tiemblo al pensar que acabe poniendo una placa con mi nombre en el que era su cuarto. Deja ver...

A Peter Pan:
Los sentimientos en este caso no son un buen patrón, pues los suyos están totalmente desvirtuados de sus parámetros normales (como es lógico). La veré cuando acabe los exámenes, y ya iré viendo...

A Ana:
Me resulta extraño tenerte siempre por aquí, y sin embargo no poder enlazar a un blog para conocerte un poquito mejor; tendré que contentarme con tus comentarios, que para empezar, denotan que eres una persona con una gran sensibilidad ;)

Dices que vale la pena el intento si la persona que se cruza es amiga, aunque ya no esté el nexo de unión original; pero es que en este caso no era tan tan cercano a su madre; le tengo afecto, y ella valora muchísimo lo bien que me porté con su hija, cuando tuvo problemas en el colegio, en general, y en este último tramo. Ahora bien, objetivamente, no hay nada más allá del recuerdo que nos una, pues somos personas muy diferentes; ahí reside lo delicado de la situación, en que supondría potenciar una relación que, en realidad, no tiene puntos de apoyo fuertes.

En cualquier caso, y a pesar de lo dicho, procuraré estar ahí de vez en cuando.

¡Saludos a todos!

Lillu dijo...

Yo creo que depende del tipo de vínculo que se haya formado con la familia del ex en cuestión. Yo estuve saliendo muchos años con un chico y cuando rompimos su familia me dio la espalda, a pesar de que el que se había portado mal en la relación había sido él. Tiene lógica que su familia prefiera apoyarlo a él, pero no que me nieguen el saludo a mí. De todos modos he de decir que tampoco me importó demasiado porque mi relación con sus padres y hermanas era circunstancial y posiblemente nunca hubiera existido si no estuviera saliendo con él. No se trata de amistad elegida, sino impuesta, así que sólo debería permanecer en el caso de que se decida que merece la pena independientemente de la circunstancia que la propició (pareja).

En el caso de la madre de tu amiga, creo que debe pesar el sentido común. Posiblemente ella esté pasando un mal momento e intente apoyarse en aquellos que estuvieron cerca de su hija. Con el tiempo creo que la situación se normalizará y dejará de ser incómoda para los dos. En esos casos, lamentablemente, sólo el tiempo tiene la palabra.

saluditos

Belén! dijo...

Hombre, por una parte, lo normal sería que si hay una gran relación y es genial y tal que continuara, pero por otra parte, quizá ya no se dé de manera tan natural como antes...no sé si me explico.
En cuanto al tema de tu amiga...no sé qué decirte. Una mía ha fallecido hace muy poco y yo he estado mucho con su madre y he hablado mucho con ella, pero porque ya teníamos esa buena relación desde siempre.
Supongo que lo mejor que puedes hacer (además de hacer lo que sientas) es ir a verla de vez en cuando si te lo pide y listo, de todas maneras, no creo que su intención sea rellenar el vacío que ha dejado su hija. Simplemente estar cerca de lo que la conecta a ella, hasta que pueda llevarlo sola.
un besito.

peibol dijo...

A Lillu:
Ese es el término que buscaba, que se trata de una relación "circunstancial", y que no podría alimentarse de nada que no fuera el recuerdo de mi amiga. :o Pero me puede la empatía...

A Belén!:
Lamento mucho lo de tu amiga :(.
Eso haré, ir a verla de vez en cuando, pero como el que no quiere la cosa; no estableciendo un patrón rígido de conducta. En fin... ¡Qué menos!



¡Saludos!

Anónimo dijo...

Hola, mi comentario no tiene que ver con la entrada, es para decirte que me gusta pasar por acá porque escribís muy bien; yo no tengo blog, sólo correo y navegar.
Te cuento que tu blog me llegó en una de esas cadenas de correo, daban 10 sitios de distintas cosas y en los blogs figuraba el tuyo (que fue uno de los que me llamó la atención) y después no pude evitar comentar. Besos. Ana.

peibol dijo...

Gracias por tus palabras; yo estoy encantado de tenerte por aquí, pues ya te cuento como una de mis habituales, y espero poder seguir leyéndote mucho tiempo.

Me has picado la curiosidad... ¿Qué cadena es esa? ¿A partir de dónde me enlazaban? ¡A ver si va a resultar que soy famoso y todo! :p

Un beso ;)