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sábado, 14 de mayo de 2011

Cena surrealista

Anoche fui a una cena de cumpleaños. En principio no me apetecía demasiado, pues aunque conocía al protagonista, no puedo decir que tenga mucha confianza con él, y no tenía ni idea de quiénes eran la mitad de los invitados, que además no dominaban del todo el español. La cosa es que en principio íbamos a ir bastantes conocidos del mismo grupo, pero cuando llegó el momento de la verdad la mayoría se rajó, con la consecuencia de que la aportación simbólica para el regalo común, pasó de simbólica a aportación con mayúsculas. Aún así no me arrepiento, porque no tuvo desperdicio.

Para empezar nunca había ido a un restaurante hindú y me encantó, y eso que no pude pedir todo lo que habría querido porque la mitad de la gente se puso tocapelotas era vegana. El problema era que el personal del local no debía tener muy interiorizada la cultura española, la cual establece que cuando un grupo de personas está comiendo en un establecimiento, los camareros no se acercan a interrumpir conversaciones para preguntar de qué estaban hablando, alegando que sólo habían entendido la mitad y les parecía interesante (verídico). Por eso tampoco vieron raro plantificarse al lado de nosotros muy risueños, grabarnos con el móvil mientras entregábamos los regalos, o sentarse directamente a charlar. Resulta que la madre del chico del cumpleaños y el dueño se conocían, o eso entendí yo, y por eso se tomaba esas confianzas. Además, se veía que lo hacían con la mejor intención del mundo y con una sonrisa de oreja a oreja, pero aún así… ¿cómo decirlo? ¡Que se larguen, joder!

Hubo juegos de interacción propuestos por la novia del homejado, que estudia animación sociocultural, y que nos hizo hacer cosas como sentarnos unos encima de otros, hacer imitaciones, o ir rotando de sitio para dar o recibir masajes. Todo eso mientras llevábamos puestos los gorritos de cumpleaños que nos dieron al llegar, y que no nos quitamos hasta que nos fuimos.
Ayudados de una escoba que sujetaba en alto una bolsa de papel, montamos una improvisada piñata por fuera del restaurante, a la que el cumpleañero daba golpes a ciegas con un palo de fregona, hasta que se rompió descubriendo su contenido: velas e incienso para todo el mundo. Todo frente a un inmenso ventanal a la vista de los comensales de las demás mesas.


Y por si todo esto fuera poco, un par de sitios más allá de donde estaba yo, había un chico de 21 años que estaba estudiando teología. Nos contó que eran 6 años, que entre los dos primeros cursos sólo había 7 personas, que debía irse pronto porque si no le cerraban el convento, y que su objetivo era convertirse en cura (con todo lo que eso implica). El chico tenía bastante pluma, lo cual no casa muy bien con querer dedicar su vida a una institución que condena duramente la homosexualidad. Él, sin embargo, parecía encantado de la vida y orgulloso de su condena perpetua decisión. De todo hay en la viña del señor…

Hasta ayer creía que la de Bitelchus era la cena más surrealista a la que uno podría asistir. ¡Qué equivocado estaba!

16 comentarios:

Sar@! dijo...

Joder, qué dolor que se te caiga una vela de la piñata, ¿no? xDDDD ¿6 años pa ser cura? ¿Pero qué dices? Espero que por lo menos no fuese como el de la foto (mmmm...)

Naar dijo...

pero qué divertido, por favor!! por qué a mí no me invitan a estas cosas??? jajaja.

Islander ! dijo...

"¿cómo decirlo? ¡Que se larguen, joder!" Jajajaja. Joer al menos tuviste esa experiencia surrealista que es más entretenido que hacer nada.

Pecosa dijo...

No entiendo lo de las velas y el incienso para todos. ¿Era como una especie de souvenir del cumpleaños, como lo que se da en las bodas, o algo así?

Ese que se larguen, joder ha quedado muy Peibol ;)

Y un cura gay. Esa es una de las cosas que tiene más significado del mundo.

¡Qué cumple más pintoresco!

papacangrejo dijo...

Pidele la grabación al camarero. jejeje

Ana dijo...

Suena divertido, me da que lo pasaste pipa,jejeje

JuanRa Diablo dijo...

Supongo que al día siguiente aún te preguntabas si fue un sueño o lo viviste realmente :O

¡Si hasta en la cena Bitelchus me parece todo más normal! xDD

Ana dijo...

Sólo hubiera faltado que en el momento de la piñata por detrás hubiera cruzado al galope un unicornio rosa o algo así, ¿no? Jaja. Un poco como los sueños de Dalí pero con gorrito de cumpleaños. Y por lo que he leído no hubo tiempo para el aburrimiento y eso no tiene precio.
:D

José Luis dijo...

Y yo que me dedico a perseguirte para invitarte a un sitio con encanto de los míos donde todo es buen gusto, buenos modos, ambiente selecto, etc etc.. Así me pagas. snif

Trouble dijo...

Ser gay casa perfectamente con ser cura.. o ¿te creias que era casualidad? xD Los veganos siempre tan encantadores.. ays...
Jo... préstame un par de amigos.. que bien te lo pasas.

$. M. K. dijo...

Muy gracioso tu eufemismo con el que señalas la vocación del estudiante.


Un saludo!

peibol dijo...

Sar@!:

Jajajajaja, no era como "tu cura" pero tampoco era feo. Era "average" en plan bien, y simpático. De verdad... ¡qué necesidad!

Naar:

Jajajajajaja. Yo aún me pregunto cómo acabé yo allí. XD

Islander!:

Por eso digo que no me arrepiento, porque al menos me dio para una anécdota bloguera. :p

Pecosa:

Exacto; a falta de caramelos, una vela para darnos las gracias por la asistencia.

¿Si no? Ahora que la leo en tu boca, "me pega" esa frase XD

Bien mirado no es tan raro lo del cura gay, pero en realidad debería serlo, ¿o no? :s

papacangrejo:

Pfff, paso. Me da pereza volver a tratar con él y su entusiasmo por relacionarse saltandose las convenciones sociales. XD

Ana (monigote):

No lo sabes tú bien. :p

¡Saludos!

peibol dijo...

José Luis:

Jajajajaja. Son planes distintos :p. Además, esto fue al lado de mi casa, de noche, y viéndome comprometido a ir. De no haber sido así me lo habría pensado más. :p

Ana (gato):

Jajajaja, un unicornio montado por un teletubbie con gorro de bruja, para ser exactos. XD

Ahí le has dado. El precio de la cena mereció la pena con creces. ;)
Jajajajajaja. Yo aún me pregunto cómo acabé yo allí. XD

Trouble:

Lo de los veganos no supone un problema salvo cuando tenemos que pedir platos en grupo y hay que tachar el 80% de la carta. ¬¬

Como le digo a Pecosa, lo del cura no es tan raro, pero debería serlo. :s

¿De verdad te gustaría conocerles; pensé que eres una chica tímida. :p jejeje

$.M.K:

Cuando pones un eufemismo precedido del término "incorrecto" tachado, el eufemismo pierde valor, pero gracias. jejejeje

¡Saludos!

Misaoshi dijo...

Ua, volviste a la infancia XDDDDDDDDDDDDDDD

Jezabel dijo...

Jamás entenderé a los curas gays. Si ya me cuesta entender que una mujer decida ser monja y sacrifircar su vida por una instutución que la ningunea, imagínate como alucino con que un gay decida entregar su existencia a una organización dedicada a decirle que su orientación sexual es basura. Flipo con la gente.

peibol dijo...

Misaoshi:

¡Y que lo digas! XD

Jezabel:

Pues ya ves. Imagínate nuestra cara cuando le oíamos decir lo orgulloso que estaba de su sacrificio. Señor, llévame pronto...


¡Saludos!